Dieta blanda para los problemas dentales.

02 Abr Dieta blanda para los problemas dentales.

 

En Occidente dos factores conspiran contra la longevidad de la dentadura: la alta esperanza de vida y una dieta rica en azúcares. No hay nada de necesario en que los dientes se pierdan durante el camino hacia la ancianidad, sin embargo muy pocos de nosotros mantendremos todos nuestros dientes originales al final de nuestras vidas. Si bien esto es posible, para evitar los problemas dentales es necesaria para ello una combinación de higiene, atención profesional y, por supuesto, suerte.

La mayoría de nosotros perderemos muchas de nuestras piezas dentales, y tendremos que realizar ciertos ajustes. La ancianidad no sólo conlleva la pérdida de facultades motrices y mentales, también se pierde interés en los pequeños detalles que añaden variedad y estímulo a la vida: entre ellos la comida. A veces la dificultad para comer nos lleva a reducir la variedad de alimentos que tomamos, y tendemos a comidas con poco sabor y repetitivas.

La dieta blanda no es sólo indicada para los posoperatorios, muchos de los pacientes mayores se ven obligados a mantener ésta alimentación para poder convivir con los problemas de masticación y deglución (problemas dentales) En un artículo publicado en la Gaceta Dental, realizado por el Dr. Vázquez de Parga, éste repasa la necesidad de mantener el aspecto lúdico y de satisfacción en la comida, aunque sea ésta una dieta blanda.

Para un porcentaje de población con una altísima proporción de desdentados y de problemas de masticación y sequedad, o para aquellos que hayan sufrido una alteración temporal de sus bocas, existen alternativas además del pescado cocido y el yogur. La aparición de las Elaborinas, diseñadas en la Universidad de Murcia, supone una revolución en las dietas adaptadas. Éstas son harinas obtenidas a partir de alimentos ya cocinados, que a su vez se manipulan de forma sencilla.

De éste modo, existe la posibilidad de reconfigurar cualquier comida imaginable en un formato fácil de masticar y digerir, como croquetas, cremas o incluso bizcocho. Y, lo más importante, las elaborinas conservan tanto el sabor como el valor nutricional de los alimentos a partir de los que se elaboran.  Son sólo un pequeño paso, pero una herramienta muy útil en la lucha contra las malas dietas y la pobre nutrición que conllevan.

En la Clínica Dental Miradent hemos ayudado a muchos de nuestros pacientes a alargar la esperanza de vida de sus dentaduras, pero, cuando el tiempo, llega, también podemos ayudarte a diseñar nuevas formas de comer que te permitan disfrutar de la misma riqueza culinaria a la que estás acostumbrado.

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